La legislación chilena permite a los ciudadanos presentar distintos recursos y realizar algunos trámites judiciales sin la necesidad del patrocinio de un abogado.
Esto amparado en defender sus derechos fundamentales y la libertad personal de manera directa.
Algunas de estas excepciones legales explícitas son: Recursos de Protección y Amparo, Trámites en Tribunales de Familia, Demandas Civiles y Reclamos ante la Inspección del Trabajo.